Marga Fernandez Cortés.

Marga Fernandez Cortés. Responsable de la Unidad del Voluntariado Estatal

¿A qué edad tomaste la decisión de estudiar?

 

Aprendí a leer con la edad de dos años y medio.

¿Cómo reaccionó tu familia? ¿Te apoyaron?

Asistir a clase era una obligación porque mi madre lo tenía muy claro. Cuando decidí estudiar, primero hice una formación profesional y trabajé como voluntaria en una guardería para obtener los medios y así poder seguir estudiando.

¿Te has sentido discriminada por ser gitana en la universidad en algún momento?

En la Universidad de Madrid lo pasé muy mal por ser discriminada, pero sin embargo en la Universidad de Granada no tuve ningún problema.

Lo que ocurrió en la Universidad en Madrid es que un día estábamos en clase, en un aula muy grande, y mi profesor puso como ejemplo para un debate a una mujer gitana que era traficante de drogas y matriarca. Cuando ya no pude más, me levanté y me dirigí a la pizarra, donde escribí www.gitanos.org. Todos se quedaron callados y avergonzados por el modo en el que habían hablado.

¿Te sientes menos gitana por haber estudiado?

Está claro que no me siento mal por haber tenido la oportunidad de estudiar. Siempre he querido ser independiente y obtener mis logros de manera astuta.

¿Qué te motivó para hacer este trabajo? ¿Por qué elegiste esta profesión?

El trabajo me encanta porque me permite permanecer fiel a mi gente, y poder ayudarles desde la Fundación del Secretariado Gitano.

¿Qué objetivos has alcanzado?    

En lo personal, he logrado ser independiente y en lo profesional, he aprendido mucho en  trabajo que deja huella. Me esfuerzo mucho para hacerlo bien.

¿Cómo te ha cambiado la vida?   

Es la vida que me ha tocado vivir, luchando contra muchos titanes para obtener mis metas.

¿Qué consejos darías a otras mujeres gitanas?

Que luchen por lo que quieren. Es muy importante que hablen en primera persona para obtener y conseguir lo que verdaderamente quieren.

 ¿Te arrepientes de algo?

No vale arrepentirse de nada. Me he equivocado muchas veces, pero siempre levanto la cabeza y sigo adelante.

¿Qué has sacrificado para llegar a dónde estás?

Por obtener mis logros he sacrificado el sueño de ser madre.

 ¿Cómo concilias tu vida laboral con la personal?

Para mí es un poco complicado por la distancia. Conlleva mucho esfuerzo por mi marte emocionalmente hablando. Siempre hago lo imposible para estar con los míos, aunque supone un desgaste continuo tanto en mi salud emocional como física.

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