Pepi Fernández Camacho

Pepi Fernández Camacho. Coordinadora nacional del programa Calí

¿A qué edad tomaste la decisión de estudiar? ¿Cómo reaccionó tu familia? ¿Te apoyaron?

Nunca he salido del sistema educativo, siempre me gustó estudiar. Mi familia siempre me apoyó, tanto mi madre como mi padre. He pasado por todas las etapas educativas, pero el instituto que fue un momento de inflexión, porque soy de un pueblo pequeño de Albacete, y hubo una conversación familiar ya que tenía que estudiar en otro pueblo y coger todos los días en autobús. Se hizo una reunión familiar para hablar sobre el tema. Después del instituto fui a la universidad. Acabé la carrera, mientras trabajaba en El Corte Inglés. Cuando terminé la carrera me puse a trabajar en un movimiento asociativo, que es lo que me interesaba. Estudié con becas, siempre he sido autónoma económicamente.

¿Te has sentido discriminada por ser gitana en la universidad en algún momento?

Sí, en la universidad sufrí discriminación directa por ser gitana. Estaba en mi tercer y último año de Trabajo Social, y en una asignatura de política social teníamos un profesor muy conflictivo, cuyas clases eran un debate que hacíamos los alumnos. Bajo la premisa de “España no es racista” comenzó el debate. Las leyes españolas han sido racistas. Así, expliqué que hay muchas pragmáticas en las que se daban órdenes contra los gitanos. En el año 1700 prohibían a los gitanos hablar su lengua, mantener sus costumbres. En 1978 el código de la guardia civil obligaba a los gitanos a entregar el ticket de compra para comprobar que no se había robado.

El profesor contestó que los gitanos se dedican a robar de toda la vida. Lo dijo así, en el año 2008 en una Universidad Pública delante de 60 alumnos. Ningún alumno apoyó ni defendió mis derechos. Que un futuro trabajador social apoye este tipo de comentarios es muy grave. Así, después de este episodio fui a la secretaría de la universidad para poner una queja. Me comentaron que no iba a ir a ningún lado, y efectivamente a fecha de hoy no hay constancia de la resolución ni amonestación al profesor.

¿Te sientes menos gitana por haber estudiado?

Al revés, me siento más gitana. Estudiar no te quita nada, todo lo contrario. Conocer otras culturas te hace amar más la tuya, la identificas y reconoces más, y te hacer ver que es la que quieres. Los estudios nunca te quitan, te dan.

¿Qué te motivó para hacer este trabajo?

Al terminar la carrera en el 2008 trabajé con niños y familias. He trabajado intermitentemente con la Fundación del Secretariado Gitano en proyectos con adolescentes y familias, haciendo diferentes intervenciones. Soy la coordinadora a nivel nacional del programa Calí, sobre empoderamiento e igualdad de género con toda la sociedad. Un programa que se desarrolla en 28 localidades.

¿Por qué elegiste esta profesión?

Siempre quise ser periodista, pero mi madre me dijo que no era una profesión para mí. Con el paso del tiempo vi que lo que realmente me interesa es trabajar por los derechos del pueblo gitano.

¿Qué objetivos has alcanzado?

Crecer como persona, aprender cosas nuevas, conocer otras culturas… Y sobre todo viajar, ser independiente y ser autónoma.

¿Cómo te ha cambiado la vida?

Me ha cambiado la vida en positivo porque alcanzando metas poco a poco. Ahora puedo ayudar a mi familia. Muchas veces las barreras nos las ponemos nosotras por nuestra educación, y eso entra en conflicto con lo que queremos. Es difícil encontrar el equilibrio entre lo que quiero y mi familia.

¿Qué consejos darías a otras mujeres gitanas?

Que piensen en sí mismas, luchen por sus deseos, en sus aspiraciones, que no piensen en el qué dirán y que luchen por sus derechos. Si yo he podido, todas podemos. Tenéis que luchar por lo que queréis con esfuerzo. Tenéis muchas capacidades, podéis conseguir lo que queráis, nadie os puede hacer de menos porque tenéis mucho que dar.

¿Te arrepientes de algo?

No me arrepiento porque no se puede volver al pasado, pero quizás hubiera dado algunos pasos antes.

¿Qué has sacrificado para llegar a dónde estás?

Siempre hay una parte de sacrificio, siempre dejas algo atrás y siempre ganas algo.

¿Cómo concilias tu vida laboral con la personal?

En mi caso es fácil porque no tengo hijos. Cuido de mi abuela, que es más sencillo.

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